Aval simple vs aval solidario: la diferencia que cambia todo
Hay dos tipos de aval, y la diferencia entre ellos es la diferencia entre un riesgo remoto y un riesgo real e inmediato.
En el aval simple, el banco está obligado a agotar primero todas las vías de cobro contra el titular —embargos, ejecución de sus bienes— antes de poder reclamarte a ti.
En el aval solidario, el banco puede reclamarte el pago directamente a ti en el momento en que hay impago, sin agotar nada contra el titular primero. Eres, a todos los efectos prácticos, un segundo titular de la deuda.
Lo que casi nadie te dice al firmar: en la práctica, casi todos los avales que pide la banca en España son solidarios. Si estás firmando un aval bancario, asume que es de este tipo salvo que el documento diga explícitamente lo contrario, y léelo antes de firmar, no después.
Qué puede pasar si el titular deja de pagar
Si el préstamo entra en impago y tu aval es solidario, el banco puede ir contra tus cuentas bancarias, tu nómina, tus vehículos y tus propiedades, sin un límite predeterminado más allá del total de la deuda avalada. No hace falta que el titular se declare insolvente primero — el banco elige a quién le resulta más fácil cobrarle, y muchas veces ese eres tú.
Además, mientras el aval esté activo, la deuda avalada aparece en la CIRBE —el registro de riesgos del Banco de España que consultan todas las entidades— como un riesgo indirecto a tu nombre. Esto puede dificultar, o directamente impedir, que te aprueben tu propia hipoteca o préstamo mientras avales a otra persona.
Y hay un último punto que sorprende a mucha gente: el aval se hereda. Si el avalista fallece, sus herederos pueden heredar esa responsabilidad junto con el resto del patrimonio, salvo que renuncien expresamente a la herencia.
Cómo salir de un aval: los 4 caminos reales
No existe un derecho automático a liberarte de un aval mientras el préstamo esté vivo. Siempre requiere la aceptación del banco, que evaluará si el riesgo para ellos empeora o no con el cambio.
La forma más simple: cuando la deuda llega a cero, tu responsabilidad como avalista se extingue automáticamente con ella.
Si el titular cambia el préstamo a otro banco, el aval del préstamo anterior se cancela junto con la operación.
Si aparece otra persona con solvencia igual o mejor dispuesta a avalar en tu lugar, el banco puede aceptar el cambio.
Si el titular puede ofrecer una hipoteca, un depósito u otra garantía real que cubra el riesgo, el banco puede liberar tu aval personal a cambio.
Un dato que ayuda en cualquiera de las negociaciones: cuanto más bajo esté el nivel de endeudamiento del titular sobre sus ingresos (idealmente por debajo del 30-35%), más fácil resulta convencer al banco de que liberar tu aval no aumenta su riesgo real.
¿Te están pidiendo avalar y no sabes si decir que sí?
Te mando las preguntas exactas que hacer al banco antes de firmar nada.
Sin spam. Solo lo que necesitas antes de comprometerte.
Lo que importa de verdad
Avalar a alguien que quieres no tiene nada de malo. Lo que sí es un error es hacerlo sin saber que, en la práctica, estás asumiendo el mismo riesgo que el titular, sin disfrutar nada del préstamo. Antes de firmar, pregunta explícitamente si el aval es simple o solidario, pide que conste por escrito, y piensa en el peor escenario, no en el más probable.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre aval simple y aval solidario?
En el simple, el banco debe agotar primero la vía contra el titular. En el solidario, puede reclamarte a ti directamente desde el primer impago. Casi todos los avales bancarios en España son solidarios.
¿Qué puede embargarme el banco si avalo?
En un aval solidario, puede ir contra tus cuentas, tu nómina, tus vehículos y tus propiedades, sin límite predeterminado más allá de la deuda total avalada.
¿Avalar afecta a mi propia capacidad de financiación?
Sí. La deuda avalada aparece en la CIRBE como riesgo indirecto a tu nombre, lo que puede dificultar que te aprueben tu propia hipoteca o préstamo.
¿Se hereda la responsabilidad de un aval?
Sí. Si el avalista fallece, sus herederos pueden heredar esa responsabilidad junto con el resto de la herencia, salvo que renuncien a ella expresamente.
¿Cómo puedo dejar de ser avalista?
Amortizando totalmente el préstamo, mediante subrogación externa, sustituyendo tu aval por otra persona, o aportando una garantía real. Siempre requiere la aceptación del banco.